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El telescopio James Webb revela cómo se alimentan los agujeros negros

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El telescopio James Webb revela cómo se alimentan los agujeros negros
Photo: SpaceX · Unsplash
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El telescopio espacial James Webb ha revelado un mecanismo clave que explica cómo los agujeros negros supermasivos se sostienen a sí mismos, resolviendo un misterio de larga data sobre su suministro de combustible. Al observar una galaxia a 145 millones de años luz de distancia, los astrónomos observaron una corriente de gas frío alimentando un agujero negro, demostrando que estos gigantes cósmicos pueden regular su propio consumo.

Las observaciones se centraron en NGC 4696, una galaxia donde el agujero negro supermasivo en su centro estaba atrayendo un río de gas frío. Este gas formó un disco de 800 años luz de ancho que gira a 600 kilómetros por segundo, proporcionando un flujo constante de material. El descubrimiento afecta nuestra comprensión de cómo los agujeros negros crecen e influyen en sus galaxias anfitrionas a lo largo del tiempo cósmico.

Esto es importante porque se pensaba que los agujeros negros eventualmente se quedarían sin gas cercano, pero continúan brillando durante miles de millones de años. Los nuevos datos muestran que los agujeros negros pueden reciclar gas caliente de su entorno, enfriándolo hasta convertirlo en una forma utilizable. El telescopio espacial James Webb pasó casi ocho horas observando NGC 4696 para capturar este proceso en acción.

Los hallazgos provienen de un estudio publicado por investigadores que utilizaron las capacidades infrarrojas del telescopio. La galaxia NGC 4696 se encuentra a 145 millones de años luz de distancia en el cúmulo de Centauro. El disco de gas observado tiene 800 años luz de diámetro y rota a 600 kilómetros por segundo, alimentando al agujero negro supermasivo.

Observaciones anteriores habían sugerido que los agujeros negros podrían regular su propia alimentación a través de bucles de retroalimentación, pero faltaba evidencia directa. El telescopio espacial James Webb, lanzado en diciembre de 2021, fue diseñado para ver a través del polvo y el gas para estudiar tales fenómenos. Este descubrimiento se basa en trabajos anteriores que mostraban que los agujeros negros pueden influir en la temperatura del gas en sus proximidades.

Los próximos pasos implican estudiar otras galaxias para ver si este mecanismo de alimentación es común. Los investigadores planean usar el telescopio para observar más agujeros negros en diferentes entornos, lo que podría revelar cómo estos procesos dieron forma al universo primitivo. Los hallazgos también ayudan a explicar cómo los agujeros negros y las galaxias coevolucionan, con implicaciones para los modelos de formación de galaxias.

Fuentes

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